Dentro de un espejo
Sintiendo el frió,
Atrapado en su reflejo
Caigo como rocío.
Entre las entrañas de la morriña
Sin despegar los labios,
Entre el suelo y sus latidos
Convertido en un huraño.
Preguntas y ciencia
Ciencia y progreso,
Relojes en gracia
Esperando un regreso.
Olvido, consuelo servil y funesto,
Vida que carece de contexto;
Falacia de ilusiones
Cautivérico lamento.
Mientras el tiempo se pasea
Con sus cien pasos indolentes;
Queriendo luchar con la marea
Se desliza silenciosamente.
Pensando en el:
Olvido, abandono ingrato
Recuerdo, amante andariego
Duda, eterno celibato.
O tal vez en la eternidad
De quien el tiempo es esclavo;
Sometido y arrastrado
Por las fronteras de la oscuridad.
Vomitando gasolina de serpientes
De rebaños mortales,
Recostado sobre la arcilla
Recordando aquella vida.
¿Qué mas lloro por lo perfecto?
Imbécil sin lujuria;
Confabulador fiel de la tragedia
Conspicuo asesino de la poesía sin luto.
Sabiendo como termina
La esperanza corre por debajo;
Al fin viene y me visita
Aun estando abajo…
*Inspirado de una querida amiga literata...
1 comentario:
Gracias por completarme...
No hay mejor consuelo que un
poco de melancólica poesía...
Me ha gustado mucho.
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